Katy Perry apelará veredicto de plagio

A finales del mes de julio, un tribunal de Los Ángeles, Estados Unidos, encontró culpable a Katy Perry y su equipo, de una infracción a los derechos de autor que los viene persiguiendo desde el año 2014.

El caso de plagio en el que Katy Perry está involucrada, desde hace 5 años, por haber copiado el ritmo del tema «Joyful Noise» del rapero cristiano Marcus Gray, de nombre artístico «Flame», sigue en pie debido a que el jurado determinó, hace una semana, que el tema «Dark Horse» sí contiene diversas similitudes al tema del rapero por lo que la cantante y su equipo deberán de pagar la infracción a los derechos de autor.

Durante el juicio, el equipo de Katy Perry sostuvó que el parecido entre ambas canciones consiste en ritmos básicos, por lo que Gray no podría reclamar derechos de autor.

«Están tratando de apropiarse de unos ritmos fundamentales de la música, el alfabeto musical que debería estar disponible para todo el mundo», dijo la abogada de Katy Perry, Christine Lepera, durante sus argumentos finales frente al tribunal.

Pero aún así, los abogados que representan a Gray sostuvieron que K. Perry y su equipo «copiaron una parte importante» de su canción y esto no debía de quedarse así, por lo que el jurado determinó que los responsables del plagio son los seis compositores del tema «Dark Horse», incluyendo a la cantante y al rapero Juicy J, quién también contribuyó en esta canción, y deberán pagar la cantidad de: 2.78 millones de dólares por la infracción.

La cantidad fue determinada basándose en reproducciones de plataformas digitales, ventas de sencillo, álbum e ingresos de la solista por el «WitnessTour» del 2017 y 2018; cabe destacar que «Dark Horse» es uno de los mayores éxitos musicales de la cantante, se han vendido más de 13 millones de copias alrededor del mundo y el video cuenta con más de 2.600 millones de reproducciones.

Los abogados de Katy Perry han anunciado que introducirán una apelación al reciente veredicto.

«Los compositores y letristas de Dark Horse ven este veredicto como una parodia de la justicia; no existe infracción alguna, no existió acceso ni similitudes sustanciales, la única cosa en común es una expresión no protegible: un patrón de notas «C» y «B» repetidas. Expertos y musicólogos de todas partes han expresado su consternación en cuanto a esta decisión; «Seguiremos luchando a todos los niveles adecuados para rectificar esta injusticia», fue una declaración emitida por la abogada, Christine Lepera.

Este caso ha generado una controversia al preguntarse cómo el formato de consumo en streaming puede ocasionar que demandas como ésta continúen proliferando dentro de la industria; es claro que los avances tecnológicos también pueden jugar un papel importante en el futuro de este tipo de disputas, con algoritmos de inteligencia artificial creando música y artistas creando música con dispositivos electrónicos, que inevitablemente acabarán creando composiciones con similitudes a otras. 

Aquí les dejamos un video donde se comparan estos dos temas. ¿Cuál es tu opinión?

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